ENTREVISTA A JUAN VILLORO, por Fernando D. Rodríguez

Juan Villoro

El escritor y periodista mexicano Juan Villoro estuvo en la Argentina, y de su paso no han quedado dos huellas idénticas. Su andar, heterogéneo siempre, deja marcas profundas, definidas y, en especial, diversas: un taller para cronistas de América Latina, el estreno de su obra Filosofía de vida (dirigida y adaptada por Javier Daulte), la reedición de su novela Materia dispuesta por Interzona. El pasado 24 de agosto, el Malba ofreció el marco para esta valiosa presentación editorial y allí Revista Guka fue recibida por el autor de Los culpables.

Revista Guka: Señor Villoro, ¿cómo vive esta nueva visita a nuestro país?
Juan Villoro: Siempre es muy estimulante venir a la Argentina, por el plano cultural, por ejemplo. El teatro es riquísimo. Vine al estreno de una obra mía pero pude ver otras cosas y es un mundo muy interesante, tanto el teatro off como el teatro de la calle Corrientes, que conecta con un público más amplio. También es muy interesante el estímulo de lo que ocurre en la prensa: hay muchísimos periódicos y una calidad periodística muy rica. Estuve dando un curso en la Fundación Proa a cronistas de América Latina, y la verdad es que el ejercicio del periodismo en América Latina es admirable. No obstante, creo que hay un momento complicado, de crispación entre los medios, que a la larga puede debilitar a los colegas; porque cuando las confrontaciones van a dar al oficio y, luego, a las relaciones personales, puede ser grave. El periodismo prospera muy bien con diferencias que estimulen recíprocamente, y es un momento, en ese sentido, complicadón (sic).

R.G.: ¿Puede contarnos cómo se reparten su agenda el escritor y el periodista?, ¿cuáles son sus hábitos de escritura?
J.V.: Respecto a mis rutinas de escritura, escribo todas las mañanas hasta la hora de comer. Vivo del periodismo, de modo que tengo obligaciones muy firmes que no puedo dejar de cumplir. Al mismo tiempo, trato de llevar distintos proyectos en los géneros en los que me meto, siempre dándole prioridad a alguno de ellos con el fin de concluirlo, ya sea una obra de teatro, una novela para niños, un libro de cuentos. A veces doy clases, entonces esto altera un poco mi sistema de trabajo.

R.G.: En una declaración reciente, usted manifestó el deseo de «tener una vejez de dramaturgo», ¿siente que la evolución de su obra literaria se encuentra más próxima al teatro que a la narrativa?
J.V.: Quizás si hubiera escrito mucho teatro desde el principio, ahora anhelaría tener una vejez de novelista, por el hecho de que se trata de un desafío distinto. Yo creo que a todo autor le está rondando siempre el agotamiento de «la fuente». Es decir, por un lado, la posibilidad de dejar de escribir; en todo escritor, aunque publique mucho, está el fantasma del escritor que puede dejar de serlo en cualquier momento. Luego está el hecho de seguir escribiendo, pero con una reiteración; lo vemos en numerosos autores, forma parte de su vocación y de su naturaleza seguir publicando libros, y hay de pronto una reiteración: la forma se convierte en una fórmula, y no pueden ya escapar de ello. Quizás una manera de eludir o de buscar nuevos reflejos es entrar en géneros que me han interesado siempre mucho, pero que no había practicado tanto. Empecé a escribir teatro ya en serio a los cincuenta años, entonces empezar algo a los cincuenta años me parece bueno, yo no creía que pudiera empezar algo a esa edad.

R.G.: ¿Qué desafíos o riquezas ha encontrado como autor en esta nueva forma de contar una historia?
J.V.: El diálogo como forma de la acción es algo que me interesa mucho ahora. No el diálogo que sirve para la conversación o que sirve al conocimiento de los personajes, sino el que se constituye en un acto; que todo cambie por eso que se dijo y además, más interesante aún, cuando eso que se dice no es lo obviamente trascendente, sino frases cotidianas que, por la dinámica del teatro, se han potenciado muchísimo. Entonces, cuando alguien dice «No sabes tratar a las aceitunas», ¡eso es el fin del mundo!, porque los espectadores saben qué significa, saben qué quiere decir para los personajes eso de las aceitunas.

R.G.: Hace un momento utilizó una comparación muy hemingwayana al referirse a la «fuente» cuyo agotamiento cualquier escritor teme, ¿cómo surgen las ideas germinales de sus textos?
J.V.: Creo que, en mi caso, las ideas van quedando como en el fondo de una pecera, van cayendo. Algunas las repesco pronto y otras me tardo en hacerlo. Algunas de las ideas, incluso para reportajes o para crónicas, que parecerían zonas de mucha actualidad, tardan en salir o en llegar.

R.G.: Por último, como sabe, en octubre serán las elecciones presidenciales en nuestro país, ¿podría darnos su visión del presente político de la Argentina?
J.V.: Pienso que la Argentina está pasando por un proceso de redefinición política, como el resto de América Latina, donde no hay líneas de cambio claras. Hoy en día las elecciones se han convertido en algo más o menos rutinario. He podido observar las Primarias aquí, en donde las opciones de transformación, de alternancia o de alternativa no son muy marcadas. Creo que en todo el continente estamos perdiendo expectativas, que las ilusiones de lo posible han menguado a favor de un realismo de los votantes. No obstante, he encontrado en la Argentina una recuperación económica marcada respecto a otras visitas que he hecho, al menos superficialmente, en los circuitos en los que yo me he movido. En fin, en lo fundamental ha sido una visita muy muy grata para mí.

«La vida es un caos, pero tiene secretos», escribe Juan Villoro en los labios de un mariachi que jamás ha compuesto una ranchera. La rajadura tectónica que separa «lo típicamente mexicano» del México genuino, las bambalinas siempre sombrías de la felicidad, la amistad como un vínculo leal pero no siempre fiel. Caos y secretos que la obra de Villoro enreda y desenreda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s